Explicaremos
claramente cuál es la felicidad común, finalidad de la sociedad. Explicaremos que
la suerte de todo hombre no debía empeorar al pasar del estado natural al
estado social. Definiremos la propiedad. Probaremos que la tierra no es de
nadie, pero que es de todos. Probaremos que todo aquel que acapara más allá de
lo que puede nutrirle, comete un robo social. Probaremos que el pretendido
derecho de alienabilidad es un atentado infame y criminal contra el pueblo. Probaremos que la
herencia por familia, es otro horror no menos grande; que aísla a todos los miembros de la
asociación, y hace de cada hogar una pequeña república, que no puede dejar de
conspirar contra la grande y consagrar la desigualdad. Probaremos que todo
lo que tiene un miembro del cuerpo social por debajo de la suficiencia de sus necesidades de toda especie y de todos los días,
es el resultado de una expoliación de su propiedad natural individual,
realizada por los acaparadores de los bienes comunes.
Babeuf